viernes, 21 de septiembre de 2012

Confrontar a las amigas.



   A veces pareciera que antes que nos apuñalen por la espalda, Dios nos manda señales sobre dejar la amistad con esa persona, pero por algún motivo le perdonamos, y esto no está mal, debemos perdonar, lo malo es que no ponemos límites y la persona vuelve a cometer una falta peor de la que había cometido en contra nuestra.

   He escuchado cosas como "Es que yo ya le he pasado por alto muchas cosas a esta persona", "Es que debí imaginarlo porque esta persona una vez me hizo esto o aquéllo".  Entonces analizando me doy cuenta que las cosas no pasan de inmediato, hay un caldo de "cultivo" previo, antes que una amistad te falte el respeto, o te haga algo que te lastime, ya antes había pasado algo entre ustedes que había causado cierta incomodidad, y el hecho de pasarlo por alto y no hablarlo bien deja secuelas para después.

  Me pasaba con la diske mejor amiga que tenía, ella si me decía lo que le molestaba de mí, pero yo siempre le pasaba por alto sus ofensas o las cosas que me disgustaba de ella, a veces ni le decía, hasta que un día le dije cuán disgustada estaba por algo que me había hecho y ella se hizo la víctima, al punto de borrarme de su facebook, cuando ella bien sabe que yo estaba en mi derecho de reclamarle por lo mal que ella me había hecho sentir, bien sea que ella no haya tenido la intención de herirme, y a la final botó años de larga amistad por yo haberle dicho las cosas en su cara.  

   Como esa tuve otra historia donde una compañera de trabajo se creyó con la autoridad de tomar decisiones sobre mis asuntos en mi ausencia sólo por ser mi amiga, lo cual fue muy delicado porque yo no me meto en su trabajo y como le reclamé por el abuso pues me mandó a comer excremento prácticamente.

   Hagamos también caso a esas pequeñas señales que veamos en las personas, señales que nos muestren que no es sabio andar con gente necia o que sobre pase los límites de nuestra confianza.

   A lo que me refiero es que si pudieramos confrontar a la gente en el momento sería mejor, nos daríamos cuenta quién es quién y fijaríamos nuestros límites.  Espero que ustedes puedan aprender esta lección sin tener que sentirse defraudados como yo me llegué a sentir con estas supuestas dos amigas.


Azucena.

viernes, 14 de septiembre de 2012

¿Amistades que animan o desaniman?


   "Hay tantas heridas que nos infligen las circunstancias y el mundo; necesitamos el refuerzo constante del ánimo". 
Billy Graham.

   Hay esa típica gente que sin percatarte te desmotivan, una de las cosas que hice para ver qué tipo de amistades tenía fue imaginarme dos proyectos, uno de construcción y otro de demolición, he hice una lista, tenía gente en la de construcción pero pocas, por desgracia las personas que yo llamaba "mejores amigos" estaban en la lista de demolición, eran personas muy negativas y eso tuvo que ver mucho con mis cambios de humor, mi diske mejor amiga era la primera en encabezar la lista, hubo una vez en la que le dije "Oye me gustaría escribir un libro, me gustaría que fuera sobre vivencias inspiradoras y creo que tú y yo hemos pasado por situaciones que podrían ayudar a otros", su respuesta no tardó en dejarse escuchar, dijo que era un trabajo muy complicado hacer un libro, y su cara fue de desaprobación, sin embargo, no me dejé desanimar y comencé a escribir el libro, ella una vez que estaba fuera del país me escribió: "Estuve pensando en tu idea de la otra vez, y este es nuestro momento, hagamos el libro", yo me molesté porque dije dentro de mí misma: "Ahora que estoy terminando el libro y que conseguí una editorial interesada si vas a querer trabajar a mi lado para llevarte algún mérito??!!" le dije de inmediato que ya no, que lo estaba terminando y que lo había ofrecido, creo que eso fue una de las cosas que le habrá molestado, pero me gustó restregarle en su cara que yo no me había detenido ante sus palabras de desaliento.

   Así encontramos gente en la vida, la verdad es que la mayoría de la gente es más rápida en criticar que en animar.  Este tipo de gente afectan nuestras vidas de forma muy negativa, de una vez nos dicen NO a los planes o cosas que tengamos en mente sencillamente porque no están acostumbrados a esforzarse, si te percatas bien son gente que no han alcanzado algo realmente importante en sus vidas por tener la pesada carga del NO PUEDO, son de esas personas que andan imitando a otros, o tratan de parecerse a los demás pero que no luchan por lo que quieren.  Huye de gente así.  Afortunadamente esta "amiga" dejó de hablarme, y si les soy sincera no necesitaba de alguien que cada vez que me desahogaba con ella tuviera palabras tan desmotivadoras para conmigo. 

    La próxima vez que alguien te desmotive ten cuidado, podrías estar abandonando un sueño bonito por el pesimismo de alguien que en el fondo te envidia, además recuerda que de los fracazos también se aprende, y si la idea no funciona al menos lo intentaste y no sucumbiste por la opinión de un tercero.

Azucena.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

A veces nosotros tenemos la culpa de las malas amistades



   A veces nosotros mismos tenemos la culpa de las malas amistades que elegimos, nos dejamos llevar de buenas a primeras y de pronto nos vemos confiándoles nuestras cosas o problemas a cualquiera que nos muestra algo de simpatía y comprensión, no digo que tengamos que ser cerrados pero si fueramos un poco más selectivos no nos pasarían tantos chascos con las personas.

   La otra vez estaba esperando en un consultorio para hacerme unos exámenes médicos de rutina, y allí estaba una señora colombiana por cierto, parecía muy simpática, y por lo regular las personas colombianas que había conocido eran coordiales y amables, así que empecé una conversación con esta señora mientras esperaba a ser atendida y ella también, comenzó contándome que estaba en el consultorio de psiquiatría porque tenía muchos problemas con su esposo y había perdido a su madre, me sentí muy triste al escuchar su penosa historia de cómo había llegado a mi país, y pues por lo que me contaba no tenía amistades, entonces seguí charlando con ella y me pareció una persona muy buena e intercambiamos teléfonos pues me dije "Pobre mujer, necesita una amiga, se debe sentir sola y más con tantos problemas".  

   Y allí empieza mi problema en particular, antes sentía aquella sensación de querer ayudar a otros, sobre todo a la gente que tenía depresión porque de una u otra manera me sentía identificada y pensaba "Bueno su problema es más grande que el mío, pobre persona, necesita una amiga" y era así como terminaba rodeada de gente enferma, depresiva o altamente perjudicial por tener problemas en su psiquis y en vez de yo sentirme bien ayudando terminaba peor.

  Esta mujer que conocí resultó ser una grosera, yo había cambiado de teléfono y una de mis amigas se quedó con mi anterior línea, entonces cuando esta mujer le escribió un mensaje de texto mi amiga le explicó que yo ya no tenía ese número, la mujer actuó muy grosera con palabras como: "Si no me quieres volver a hablar deberías decirme y no hacerte pasar por otra persona", "¡Se supone que eres una muchacha cristiana, no deberías fingir que eres otra persona, eres una mosquita muerta, una víbora, te la das de una cosa y eres una "#$%&//()=!", mi amiga me comentó todo esto, y yo quedé atónita, no podía creer la reacción de esta mujer, y más cuando mi amiga le había dado mi número de casa para que ella se percatase que mejor se calmara y hablaba directamente conmigo, lo asombroso era que ella insistía que mi amiga era yo, y a la final siguió insultando a mi amiga. Probablemente esta mujer sentía rechazo por parte de su esposo, de su familia y pensaba que toda la demás gente también la rechazaba o evadía, y puede ser que por eso reaccionó así, pero no la justifico para asumir una actitud tan negativa y enferma.

   Pude haberla llamado, pero luego de ver su actitud con mi amiga y esas reacciones LOCAS, me dije "Quién te manda a estar dando tu teléfono a una tipa por lastima, quién te manda a pensar que puedes conseguir una amistad con una mujer que tiene problemas psicológicos que ni tú misma sabes!?" me reprochaba a mí misma eso, y fue cuando caí en cuenta que muchas de las amistades que llegué a llamar "Mis mejores amigos" no eran más que personas enfermas, pues yo fui una persona muy depresiva en un tiempo y al verme reflejada en ellos quería ayudarles pensando que me ayudaba a mí misma, inconsientemente a veces nos rodeamos de gente que nos hace daño o que son amistades tóxicas porque algo en nosotros no anda bien.

   Hoy día ya no sigo siendo amiga de esas personas, a algunas las dejé de tratar alejándome poco a poco, una de ellas me dejó de tratar al confrontarla con sus actitudes, otra una vez que discutí con ella por se falta de respeto y meterse en mis asuntos, en fin, fui poniendo límites a la gente y no me arrepiento, quizás no estoy llenas de muchas amistades pero ahora las pocas que tengo son sanas y con límites sanos, de tal manera que por eso decidí escribir sobre la amistad en este blog, para que si otros les va mal con la amistad puedan abrir sus ojos y percatarse a tiempo de lo que está mal.

Azucena.

lunes, 27 de agosto de 2012

Amigos que no escuchan...



Amistades Tóxicas: Amigos que no escuchan.



   “No hables a oídos del necio, porque menospreciara la prudencia de tus razones” PROVERBIOS 23: 9.

   Hace tiempo había hecho una amistad con una compañera de trabajo, en el fondo era una persona muy genial, simpática, servicial, pero tenía un gran defecto, ES UNA NECIA.  Al principio la aconsejaba, empezó a tener problemas en su matrimonio, y nunca me hizo caso de buscar ayuda profesional para salvar su matrimonio, culpaba mucho a su esposo, pero no veía que ella en parte lo alejaba más y más con discusiones absurdas y sin gran importancia, esto lo fue llevando a no querer llegar a su casa para no escucharla, por otra parte cuando su esposo tenía un buen empleo ella no fue sabia administradora en sus finanzas, como vivían con los padres de ella, ella jamás se preocupó por tener un techo propio y menos por comprar sus propios muebles (cocina, nevera, televisor, etc) sino que como la casa de sus padres tenía todo pues con eso era que contaban, ¿qué pasaba con el dinero? Ella se lo gastaba con él en fiestas, salidas, pero nunca ahorrando o comprando sus propias cosas del hogar.  Esta mujer no fue prudente, ni escuchó consejos, cuando su esposo fue echado de su empleo, las cosas se pusieron muy mal y uno de los primeros reproches de él fue “En todo este tiempo qué hicimos con el dinero que me pagaban, no tenemos absolutamente nada, ni ahorros, nada” eso lo hizo caer en una gran depresión y su esposa en vez de ayudarlo peleaba todos los días con él…finalmente terminó en brazos de otra, cosa que no justifico, pero al conocer bien a mi “amiga” me di cuenta que nadie le gustaría estar con una persona tan conflictiva. 

    El cuento es más largo pero para resumirlo tengo que decirles que decidí no perder más mi tiempo aconsejando a alguien que no escucha, sólo busca a alguien para descargar sus quejas, ella no entiende de razones, innumerables veces le dije: “Debes ir a terapia, a un psicólogo, la depresión te tiene mal, hoy estás bien mañana explotas”, pero como la gente se cree Superman y cuando le nombras la palabra “Psicólogo” te responden: “Yo no estoy loco”, pues hay que dejarlos estrellarse, no hay peor cosa que insistir con una persona NECIA.  No pierdan su tiempo en esas amistades que uno les dice constantemente las cosas una y otra vez y regresan llorando a tu hombro y uno dice: “Pero si ya te dije lo que debías hacer” pero no lo hacen, porque caen una y otra vez en un círculo vicioso, yo no soy psicóloga, así que desde ese entonces no dejo que nadie venga a drenar sus “vicios emocionales” en mí, la gente debe buscar ayuda profesional o tú terminarás exhausto escuchando el mismo problema una y otra vez.

      Azucena.

Los aduladores



Amistades Tóxicas: Los aduladores



   Nunca confíes en alguien que sólo te esté halagando constantemente, ese tipo de personas que conoces pero con quienes no compartes tanto como para que te digan cosas que en cierta forma son para ocultar su verdadero sentir.  No me ha pasado mucho, pero si en el trabajo con una señora que sólo conozco de saludo, y en algunas oportunidades se me acercó para adularme, inmediatamente me sorprendió, porque por lo general cuando alguien quiere decirte algo bonito por la ropa o felicitarte por algo lo hace de forma espontánea, en cambio el adulador se le nota de inmediato falso, rebuscado en sus palabras, de hecho a esta señora le costaba decirme lo que supuestamente pensaba, “Ay últimamente te vistes muy bien”, y la verdad siempre llevaba el mismo tipo de ropa durante todo el año, de hecho la ropa no tenía nada del otro mundo.  Cuando algo así te pase ten cuidado con la gente, algo traman, mientras que cuando la persona te lo dice de forma natural y no rebuscada puedes quedarte tranquilo (a).  Sabiamente la Biblia nos dice que:
“Como escoria de plata echada sobre el tiesto son los labios lisonjeros y el corazón malo. El que odia disimula con sus labios; mas en su interior maquina engaño” PROVERBIOS 26: 23, 24.

   Por eso cuidado con la gente aduladora, los mismos fariseos antes de querer hacer caer a Jesús en una trampa, lo llenaron de elogios en primer lugar para luego dar paso a su malvado plan, afortunadamente Jesús ya conociendo sus corazones les dio una lección, y puedes leer esta historia en Marcos 12: 13 al 17.  Así verás cuán peligrosa puede ser la gente aduladora. En ese pasaje Jesús se percató de la hipocresía de ellos, pero no les respondió de mala manera sino con mucha sabiduría, debemos estar preparados para dar respuestas a este tipo de gente que sólo busca hacernos tropezar pero sin caer en el nivel de ellos de altivez o soberbia, sino pedirle a Dios que nos de sabiduría para darnos cuenta cuando gente así nos quiera en el fondo hacer mal, y saber responder.

 Azucena.

domingo, 26 de agosto de 2012

La gente lengua larga.




“El que anda en chismes descubre el secreto; no te entremetas, pues, con el suelto de lengua” PROVERBIOS 20: 19.

   Jamás pensé que fuera a pasar en mi familia, pero sucedió, tengo un tío, no tan mayor, me lleva algunos años, y siempre tuvimos afinidad porque era el menor de mis tíos, le tenía mucha confianza, le veía como mi hermano mayor, un día estando muy deprimida y sin nadie con quien desahogarme le escribí sobre lo mal que me sentía sobre la relación con mi madre, drené muchas cosas diciéndole cuán injusta era conmigo y cuánto dolor me estaba causando, siempre mi tío contestaba mis correos electrónicos, pero esta vez no lo hizo, cosa que me extrañó, pasado un tiempo como todo sale a la luz, mi madre estaba mucho más enfurecida conmigo, más de lo que anteriormente ya estaba, y las cosas empeoraban cada vez más, hasta que una de mis tías me dijo que mi madre le había enviado un correo a una de mis otras tías, en el que le mandaba adjunto el correo que yo le había mandado a mi tío, pues si, mi tío tomó mi correo, y se lo reenvió a mi madre, lo habría entendido si le hubiese escrito a mi madre que fuera más comprensiva conmigo o diciéndole “Mira el dolor que le causas a tu hija” pero el correo lo mandó sólo a manera de chisme, como “Mira lo que tu hija dice de ti”, y eso fue como un puñal en mi corazón por parte de mi tío, no sólo porque las cosas con mi madre empeoraron sino porque JAMÁS me imaginé que él pudiera traicionar así mi confianza, sobre todo cuando yo estaba derramando mi corazón en esas líneas.  Lo llamé de inmediato y le reclamé en voz normal y le dije “Empeoraste las cosas mandándole el correo que te mandé a mi madre, jamás volveré a confiar en ti” y colgué.

   Ese día murió no sólo la confianza sino también el gran amor que le tenía, sentía que mi tío favorito se había convertido en un vil traidor, al que yo tanto consideraba como mi hermano mayor, al punto que lo detesté y he de confesar que aún lo detesto por andar como vieja chismosa y de lengua larga. Ya no volveré a tenerle el mismo cariño, de hecho no he vuelto a pisar la casa de mi abuela porque no me lo quiero encontrar, y le ruego a Dios que me ayude a perdonarle, así como Dios me perdona a mí, pues cuando recuerdo esta puñalada no pienso en ningún mal para él pero dejé de verle como mi familiar. No lo quiero, ni quiero verle, así como él tampoco me pidió disculpas cuando lo llamé, en vez de decirme algo creo que estaba sorprendido que yo me hubiese enterado que él le había enviado ese correo a mi madre, mi tía afortunadamente me hizo ver qué clase de persona era él.

Azucena.


sábado, 25 de agosto de 2012

Los que abusan de la confianza para faltarte el respeto


   Amigos tóxicos: Los que abusan de la confianza para faltarte el respeto.


   Las bromas entre amigos puede ser algo normal y común, pero deja de serlo cuando raya en el irrespeto, y cuando tu amigo o amiga en vez de una broma cae en la burla o en hacerte quedar en vergüenza delante de los demás.  Nunca me ha molestado bromear con mis amigos pero si me he disgustado cuando hacen bromas y allí hay gente a la cual no le tengo la suficiente confianza, o cuando se hace de forma pública como una red social, tenía una “mejor” amiga que era así, decía comentarios realmente desagradables, y aunque ella y yo teníamos mucha confianza, era desagradable quedar como una burla ante los demás por facebook, de hecho una vez publicó unas fotos y tuve que amenazarla que si volvía a poner fotos donde generara burlas yo subiría una donde ella aparecía totalmente espantosa, y fue así como no volvió a hacerlo, sin embargo de vez en cuando decía cosas muy desagradables y luego decía “Ay es broma”, hasta que un día leí en la Biblia algo que me hizo meditar mucho:
   “Como el que enloquece, y echa llamas y saetas y muerte, tal es el hombre que engaña a su amigo, y dice: Ciertamente lo hice por broma” PROVERBIOS 26: 18, 19.

   Este tipo de personas no son prudentes, hacen bromas y bromas buscando la aceptación de los demás, y no se dan cuenta que son payasos, la gente se ríe, pero la gente que es causa de la burla termina por despreciarlos y de querer continuar una amistad.  Este tipo de personas trata de señalar las cosas de los demás en forma de burla para hacer que los demás se rían para decir “¡Oye, mira cuán divertido soy!” y puede que algunas personas se rían, pero otros  se darán cuenta de su bajeza como persona al ver que sólo buscan burlarse de los demás.

   Admito que en una etapa de mi vida fui así, y eso cambió cuando Dios me hizo ver que eso estaba mal, que no era justo hacer bromas pesadas, que no debía hacer lo que a mí no me gustaría que me hicieran.  Esta amiga siempre me decía: “¿Qué tal si le hacemos una broma pesada a alguien?” y al principio me parecía fantástico, engañábamos a alguna amiga o amigo para jugarle una broma sin que se enterara que nosotras estábamos detrás de todo, y luego pasado un buen tiempo confesábamos la broma pesada que nosotras éramos las causantes, hasta que una vez le jugamos una broma a una de las amigas más cercanas de ella, y ella se percató que si su amiga se enteraba que todo era una broma perdería su amistad, así que a esa amiga nunca le dijo nada, yo la ayudaba, pero después me sentía mal conmigo misma, afortunadamente esta persona ya no es mi amiga, y comprendí a tiempo que no debemos hacer cosas que no nos gusta que nos hagan, las bromas pesadas podrán ser muy graciosas en el instante, pero traen mucho malestar a las personas que se las causamos.

   Debemos pensar en cómo se sienten los demás antes de decir o hacer algo. Si eres ese tipo de personas que hace bromas pesadas o burlarte de los demás sólo estás mostrando tu vacío, cuando te des cuenta de esto cambia, no lo hagas más y medita de cómo estás haciendo sentir mal a los demás, adjetivos como gorda, flacuchenta, chaparra, o enana, puede que no creas que estas palabras afecten a la gente así que llámales por sus nombres, si quieres tener verdaderos amigos tienes que estar dispuesto (a) a tú también ser un verdadero amigo (a) y eso comienza por el respeto.

     Azucena.

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